Práctica 01 – Materiales de referencia para el correcto uso de la lengua

14 octubre, 2010 Deja un comentario

La lengua española es una de las más importantes del mundo. Es utilizada por 400 millones de hablantes y es lengua oficial para aproximadamente 300 millones de personas. Por ese motivo los hispanohablantes tenemos el deber de usar el castellano correcta e inteligiblemente.

Además de las personas, hablando el idioma día a día por la calle o en cualquier momento de la vida cotidiana, existen otros elementos muy influyentes en el idioma , por su gran capacidad para llegar al público y alterar la forma de hablar. Este es el caso de los medios de comunicación que deben ser responsables a la hora de comunicar y tener esto muy en cuenta a la hora de llevar a cabo sus publicaciones.

Para la correcta utilización del castellano contamos con una serie de elementos que nos proporcionan la ayuda necesaria y que se presentan de formas diferentes. Materiales básicos de referencia sobre el uso de la lengua.

DICCIONARIOS

Los diccionarios son obras de consulta, en las cuales encontramos un gran número de palabras, ordenadas alfabéticamente y de las cuales nos muestra su significado, etimología, ortografía y en algunos casos incluso su pronunciación.

Diccionario de la Real Academia Española: Las lenguas cambian de continuo, y lo hacen de modo especial en su componente léxico. Por ello los diccionarios nunca están terminados: son una obra viva que se esfuerza en reflejar la evolución registrando nuevas formas y atendiendo a las mutaciones de significado. El diccionario de la Real Academia Española es el diccionario oficial en España. Existe desde finales del siglo XVII y es elaborado y editado por este mismo organismo. Puede encontrase en papel, por tomos, y desde 2005 puede verse en Internet. En este último caso aparece con modificaciones, que formarán parte de la próxima actualización, que se llevará a cabo en 2013 y pasará a ser la Vigésimo tercera versión del mismo.

 

 

Existen muchos otros tipos de diccionarios, cada uno con una finalidad diferente, pero siempre con la misma finalidad representativa. Los usuarios se dirigen a éstos para aclarar dudas gramaticales, de la norma, de la propia lengua…

–          Diccionario de dudas de Manuel Seco: ha sido la herramienta de consulta por excelencia del español moderno. Sus repetidas reimpresiones dan fe de su utilidad, y esta edición renovada va a seguir estando en un puesto privilegiado en cualquier biblioteca de consulta. Respecto a la edición anterior, se han agrupado consultas antes dispersas en un solo cuerpo de diccionario, se han ampliado numerosas entradas y se han añadido temas actuales (por ejemplo, el uso de nombres propios en otras lenguas del estado). Las intervenciones normativas son delicadas, porque en temas lingüísticos los acuerdos se toman por sufragio universal, y una postura únicamente autoritaria no sirve de nada. Además, hay que saber lograr un equilibrio entre las tendencias naturales de la lengua y las fuerzas externas que actúan sobre ella. Y por último, hay que poder transmitir bien las razones que hay detrás de cada decisión, para que el lector tenga no sólo una solución, sino también una orientación. En todo ello Seco es un maestro. La persona que tiene dudas sobre el español no está sobrada de ayudas: la Academia le puede dar un apoyo léxico, también empiezan a existir buenos diccionarios de uso modernos. Pero hay temas como el régimen preposicional (¿se dice habilitar con, de o para?), la puntuación, la conjugación de determinados verbos, problemas de construcción (como el uso del no en las comparaciones), los matices semánticos (diferencias entre raptar y secuestrar), las posibles confusiones (atajo y hatajo), las dudas en nombres propios (¿cómo pronunciar Mogadiscio, cómo se llaman los nativos de Laos?), los tecnicismos (¿se debe usar computerizar?), y muchos otros que sólo una obra como ésta puede reunir.

–          Diccionario panhispánico de dudas: se propone servir de instrumento eficaz para todas aquellas personas interesadas en mejorar su conocimiento y dominio de la lengua española. En él se da respuesta a las dudas más habituales que plantea el uso del español en cada uno de los planos o niveles que pueden distinguirse en el análisis de los elementos lingüísticos: el fonográfico, pues resuelve dudas de tipo ortológico (sobre pronunciación) y ortográfico (sobre grafías, acentuación y puntuación); el morfológico, ya que orienta sobre las vacilaciones más frecuentes que se dan en el plano de la morfología nominal (plurales, femeninos y formas derivadas) y de la morfología verbal (formas de la conjugación); el sintáctico, al aclarar dudas sobre construcción y régimen, concordancia, forma y uso de locuciones, etc.; y el lexicosemántico, pues en él se examinan y corrigen numerosas impropiedades léxicas, a la vez que se ofrece orientación sobre el uso de neologismos y extranjerismos.

José Martínez de Sousa:

–          Diccionario de tipografía y del libro: nació para la resolución de los propios problemas del autor debido a la falta de bibliografía en esa época (1957). En ese año cualquier duda lingüística o tipográfica se convertía en un engorro por falta de autoridades a las que acudir.  La primera edición de este diccionario nunca fue alterada.

–          Dudas y errores del lenguaje: este diccionario pone a disposición del público una amplia serie de conocimientos específicos sobre la escritura (lenguaje y ortografía principalmente). En esta obra el lector puede hallar un tipo de ayuda que no va a encontrar fácilmente en otras fuentes si no es acosta de muchas consultas, no siempre fáciles. En 1957 la obra dejó de realizarse por falta de difusión.

–          Diccionario internacional de siglas: este diccionario se creó para resolver las dudas sobre la cada vez mayor presencia de siglas en los textos. Recoge gran cantidad de siglas junto a su significado. La segunda edición de éste diccionario (la última) está aumentada al doble de contenido que la primera.

–          Diccionario de ortografía: afecta a todas las manifestaciones escritas del lenguaje desde el punto de vista lingüístico como desde el sociológico.

–          Diccionario de redacción y estilo: la creación de ciertos términos gramaticales estrechamente relacionados con la retórica y la estilística contribuye a hacer de ésta una obra muy útil para cuantos quieren aprender a escribir con propiedad y a resolver muchos de los problemas que la escritura presenta en sus primeros pasos.

Otros diccionarios:

–          Diccionario básico jurídico. Comares, Granada, 1993.

–          Clave (Diccionario de uso del español actual). S.M., Madrid, 1997.

–          Catalá de Alemany, J. Diccionario de meteorología. Alhambra, Madrid, 1986

–          Casares, Julio. Diccionario ideológico de la lengua española. Gustavo Gili, Barcelona, 1994.

–          Alfaro, Ricardo J. Diccionario de anglicismos. Gredos, Madrid, 1970.

MANUALES DE ESTILO

Los manuales de estilo son el resultado de la importancia que ha adquirido la prensa informativa en nuestra sociedad y la necesidad de disponer de unos textos de consulta con las instrucciones precisas que hagan posible una utilización correcta del lenguaje.

¿Qué se entiende por manual de estilo? Al conjunto de normas lingüísticas y de estilo que una publicación periódica establece (también las agencias informativas, las emisoras de radio y las cadenas de televisión, etc.) para que sus mensajes o textos periodísticos sean más coherentes, más eficaces y más correctos. Es decir, unas normas para que los redactores de, por ejemplo, un diario no tengan problemas a la hora de escribir sus textos y estos tengan una línea homogénea tanto en la presentación formal como en la ortografía de palabras no reguladas por la norma común de la Lengua Española, como por ejemplo las procedentes de otros idiomas.

Los manuales de estilo más prestigiosos son los de las agencias AP y EFE y los de los diarios el País, la Vanguardia y el ABC. Los libros de estilo dan prestigio y otorgan un sello de calidad a los medios que los poseen.

Los manuales de estilo plantean a los periodistas:

–          Unas normas lingüísticas, sobre cuestiones fonéticas, gramaticales y de léxico.

–          Unas normas estilísticas, o normas particulares y propias del trabajo periodístico, referidas al comportamiento de los periodistas, cuya labor es la de cumplir con una función social entre los acontencimientos y los lectores. En este apartado se acentúan cuestiones jurídicas relacionadas con la información; deontológicas, como el secreto de las fuentes, la cláusula de conciencia, etc.; éticas, en las que se observa el respeto por la verdad o en las que se tiene claro la diferencia entre una opinión y un hecho, etc.

En estos momentos, cualquier periodista que se incorpore a una redacción será obsequiado con un libro de estilo y, además, con un manual de edición, necesario por la actividad laboral desde que se han informatizado las redacciones de los periódicos.

Los manuales de estilo de los medios de comunicación, como el “Manual de Español Urgente” de la Agencia EFE, tienen una serie de objetivos y funciones:

  • Permiten fijar la identidad de la publicación periódica.
  • Elimina las dudas en la aplicación del lenguaje.
  • Unifica el idioma.
  • Ayuda en la defensa del idioma.

Entre los libros de estilo más destacados se pueden encontrar:

–          El Mundo. Libro de Estilo. Temas de Hoy, Madrid, 1996

–          El Mundo Deportivo. Libro de estilo. El Mundo Deportivo, Barcelona, 1995.

–          El País. Libro de Estilo. Madrid, El País.

 

AGENCIAS DE NOTICIAS

Juegan un papel muy influyente en la forma de comunicarse de la población, puesto que proporcionan noticias a los medios de comunicación. Las Agencias de noticias recogen noticias con sus corresponsales en distintos lugares, estos los envían a su central para que la agencia las haga llegar rápidamente a sus clientes (medios de comunicación). Las principales agencias de noticias españolas son:

Europa Press es una de las agencias de noticias líderes en España, fundada en 1957 .

La agencia EFE es considerada la primera agencia de noticias en español y la cuarta a nivel mundial. Cuenta con más de 60 años de trayectoria. Entre sus publicaciones más destacadas se puede encontrar:

–          Manual de español urgente. Cátedra. Madrid, 1995.

–          Vademécum de español urgente I y II. Fundación EFE, Madrid, 1995 y 1996.

–          El Neologismo Necesario. Fundación EFE, Madrid, 1992.

–          El Idioma Español en el Deporte. Fundación EFE, Madrid 1994

 

 

MANUAL GENERAL

Son utilizados para dudas sobre la lengua y otros aspectos relacionados de una manera extensa y apropiada. Contienen las normas generales de la lengua española y están elaborados por grandes agencias editoriales o de noticias.

–          Agencia EFE. Manual de español urgente. Cátedra. Madrid, 1995

–          Benito Lobo, José Antonio. Manual práctico de puntuación. Edinumen, Madrid, 1992.

–          Cárdenas Nanneti, Jorge. Manual de Selecciones (Normas generales de redacción). Selecciones del Reader’s Digest S.A., La Habana, 1959.

–          Fernández Calvo, Rafael. Glosario básico de Internet. A.T.I., Barcelona, 1996.

–          Gómez Torrego, Leonardo. Manual de español correcto. Arco Libros, Madrid, 1989.

–          nstituto Nacional de Meteorología. Estilo. Manual de términos meteorológicos. Madrid, 1992.

–          Manual general de estilo. Playor, Madrid, 1994.

 

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Está claro que el poder y responsabilidad de utilizar y extender un uso correcto de la lengua española está principalmente en las manos de los medios de comunicación, tanto digitales como impresos. Tienen la capacidad de distribuir la información y la obligación de hacerlo de una manera correcta y que nosotros podamos entender. Cualquier fallo que puedan cometer, puede ser tomado como correcto por cualquier receptor, y más aún si el error se comete de manera continua y repetitiva.

Cuando la gran mayoría de usuarios de una lengua comienzan a cometer una falta en el lenguaje, debido o no a los medios de comunicación, los diccionarios, libros de estilo…etc tienen la obligación de renovarse y reeditarse, para adaptar su contenido a la época en la que se sitúan.

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